Un repaso sobre la TV en Argentina

Estimado Lector,

Quiero traerte un breve repaso de uno de nuestros compañeros de muchos momentos: el televisor. Cuando comenzó su historia yo tenía 5 años y, como niño pobre, solo tenía acceso a los que poseían las familias más pudientes. Imposible describir el asombro de ese nuevo mundo para quien solo disfrutaba de los programas radiales: Tarzán, Sandokán, los Pérez García y los partidos de fútbol, entre otros.

Dos anécdotas. La primera: tenía como compañero de grado en la primaria a un hijo de Samuel Yankelevich, pionero de la nueva tecnología. La segunda: cuando tenía 11 años invitaron a mi grado a presenciar un programa en vivo en Canal 7, el único de aquella época. Conocí en persona a Pinky y al negro Brizuela Méndez; ídolos totales a partir de entonces.

Te dejo con esta apasionante historia.



La TV Argentina. Del inicio con Evita y Susana: innovación, polémicas y grandes divas.

La Nación. Octubre, 2021

Azul Cecinini y Pablo Mascareño



“Nació el 17 de octubre de 1951 y desde entonces acompaña la vida de los argentinos. Sus sets cobijaron grandes shows estelares e inolvidables ficciones que hicieron lagrimear y reír a todo un país. Utilizada con recurrencia por el poder político de turno, la televisión fue termómetro, espejo y futuro de la sociedad. Gozó de tiempos de libertades y otros de censura. Desde hace 70 años es medio de información y usina de celebridades. A casi nadie le resulta indiferente y a muchos hasta les genera verdadera adicción. Así es la televisión, ese rectángulo aplanado que, cada vez que se enciende, ofrece un mundo con solo alzar la vista.


Los primeros experimentos


En julio de 1951, Jaime Yankelevich y su hijo Samuel trajeron al país, desde los Estados Unidos, el primer equipamiento televisivo. Enrique Telémaco Susini, fundador de la radio en 1920, también colaboró con la faena televisiva.

Transmisiones en circuitos cerrados fueron el prólogo para que el 17 de octubre de 1951 se realizara la primera transmisión local: el acto llevado a cabo en la Plaza de Mayo, con motivo de un nuevo día de la Lealtad peronista. La multitud aguardó la palabra del presidente Perón y de su esposa Eva, quien ya se encontraba muy enferma.

Las emisiones eran enteramente en vivo, incluyendo los avisos publicitarios que solían contener furcios y errores técnicos. La programación de esos años no era fluida y se emitía con grandes dificultades durante solo cinco horas diarias.

Los primeros locutores y presentadores estrella de nuestra pantalla fueron Guillermo Brizuela Méndez, Carlos Ginés, Nelly Prince y Colomba, entre otros.

El 18 de noviembre de 1951 se emitió la primera transmisión deportiva: un encuentro de fútbol entre San Lorenzo y Ríver Plate, jugado en el “Gasómetro” de Boedo. El director de cámaras fue Samuel Yankelevich y uno de los ayudantes, el luego director Nicolás del Boca.

Entre las primeras ficciones que se estrenaron en estos meses iniciales estaban Cielo negado y Néstor Villegas vigila, con Pepe Cibrián y Ana María Campoy.

Petrona C. de Gandulfo horneaba sus delicias en cámara en el ciclo Variedades hogareñas y el actor Juan Carlos Thorry, junto con los cómicos Alfredo Barbieri y Don Pelele, ofrecían un show de humor.

El grupo de teatro La pandilla Marylín, que cobijó a tantos niños que luego se convertirían en figuras reconocidas, como Beatriz Taibo, era el programa esperado por los más chicos en esa primera década de TV.

El 26 de julio de 1952 falleció Eva Duarte. Durante varias jornadas, casi toda la programación estuvo dedicada a reflejar los funerales y a cumplir con el duelo nacional, evitando los musicales y los ciclos de humor.

También en 1952, Blackie, quien sería una de las grandes productoras del medio, debuta con El show de las estrellas, y Tropicana Club se convierte en el primer gran espacio musical con lujoso vestuario y puesta en escena.

En 1954 se emitirá el primer noticiero argentino con la conducción de un hombre de muy buen decir: Carlos D’Agostino. La información comenzará a ser uno de los bastiones de las programaciones hasta el día de hoy.

En 1955, Perón es derrocado por la denominada Revolución Libertadora. Escuetamente, los locutores de turno debieron leer textos impuestos por los responsables del golpe de Estado: “Se comunica a la población que reina absoluta calma en todo el país”.

En 1956 debuta en pantalla Pinky, quien rápidamente se convertirá en estrella, y Augusto Bonardo conduce Odol pregunta. Además, daban por entonces sus primeros pasos Alberto Olmedo y Tato Bores. Y aún faltaban dos años para los primeros decretos que habilitarían el funcionamiento de la TV privada.

En 1958 debuta Niní Marshall, quien decide dejar la radio para probar su arte frente a cámaras. Solo realiza una temporada, ya que su conocida timidez le impide continuar en el aire.

A fines de la temporada 1959 se realiza la primera ceremonia del premio Martín Fierro entregado por Aptra y las empresas IPSA e IVA comienzan a medir el rating de los programas, fomentando la competencia entre los canales por la audiencia.

El 9 de junio de 1960 salió al aire Canal 9 y el 1° de octubre, se aparecía en los televisores porteños Canal 13.


Los 60´s


La TV se profesionaliza y las programaciones se extienden desde la mañana hasta la medianoche. Hay una mejor fidelidad de imagen y la irrupción del video tape permite el desarrollo de un lenguaje propio y mayor ambición en las ficciones. El 38% de la población ya cuenta con alguno de los 650.000 televisores existentes. Las comedias familiares pisan fuerte, así como los shows musicales y los ciclos de humor. Se estrenan clásicos como Telenoche y Almorzando con Mirtha Legrand.

El humor fue uno de los puntales, con José Marrone, Luis Sandrini, Pepe Biondi, Juan Carlos Calabró, Carlos Balá y los uruguayos de Telecataplúm. Los hermanos Sofovich empiezan a escribir sus proyectos televisivos y Hugo Moser estrena Matrimonios y algo más.

Buenas tardes, mucho gusto, ciclo dirigido a la audiencia femenina, se destaca en el Canal 13 y Nelly Raymond produce un éxito: La campana de cristal.

Se crea el “clan Stivel” creará, con Carlos Carella, Bárbara Mujica, Emilio Alfaro y Norma Aleandro, el ciclo Cosa juzgada, uno de los títulos más importantes. Narciso Ibáñez Menta adquirirá su apodo de “el hombre de las mil caras” con la versatilidad de sus historias para TV.

En julio de 1961 sale al aire Teleonce, vinculado a la Iglesia, que tendrá a Tita Merello como una de sus mayores figuras. Aún faltan dos años para que Alejandro Romay se haga cargo de Canal 9 y lo convierta en una usina de producción nacional. Recién en 1966 llegará TeveDos, la señal abierta con sede en La Plata.

Las comedias familiares pisaron fuerte, entre ellas La familia Falcón, con Roberto Escalada, Pedro Quartucci y Elina Colomer; Dr. Cándido Pérez, señoras, con Juan Carlos Thorry y Julia Sandoval; La nena, con Osvaldo Miranda y Marilina Ross; y Los Campanelli. Además El amor tiene cara de mujer, Cuatro hombres para Eva y Simplemente María, con Irma Roy y Alberto Argibay, fueron las novelas que marcaron a la audiencia durante esta década.

Debuta Piluso y se instala la tertulia catódica de Polémica en el fútbol. Pipo Mancera será uno de los próceres de la década gracias a Sábados circulares, su novedoso formato, fundador de los programas de larga duración de los fines de semana. Roberto Galán estrena Remates musicales, preámbulo del célebre Si lo sabe, cante. Julio Márbiz presenta Malambo, germen de Argentinísima.

El Reporter Esso marcará tendencia en la forma de hacer noticieros hasta que, por Canal 13, Telenoche innove y se convierta en el estándar del género gracias a la dupla Mónica Cahen D´Anvers y Andrés Percivale.

El público infantil disfrutaba por entonces de los capítulos de Anteojito y Antifaz, o de Titanes en el ring, creado por Martín Karadagian. El público juvenil también contó con su culebrón escolar: Jacinta Pichimahuida, la famosa maestra encarnada por Evangelina Salazar.

En 1966 es depuesto el presidente Illia y la realidad nacional permite que surjan los monólogos de Tato Bores en Siempre en domingo. Luego Bernardo Neustadt impondrá el estilo de su longevo Tiempo nuevo.

Mirtha y Silvia Legrand se volcaron a una comedia con tintes policiales, Carola y Carolina, y luego, por iniciativa de Alejandro Romay, Mirtha encabezará Almorzando con las estrellas, que terminaría llevando su propio nombre.

Se produce el Cordobazo y Sergio Villarruel se destaca por su cobertura del hecho. Asimismo las transmisiones vía satélite se imponen y las imágenes de la llegada del hombre a la Luna confirman la importancia del medio en el país.

El empresario Héctor Ricardo García se hace cargo de Teleonce, emisora a la que logra hacer más competitiva con una programación de tono popular y con figuras queridas por el público.


Los 70´s


Con el golpe de Estado, los canales fueron intervenidos y su programación fue fiel reflejo de los sucesivos cambios de gobierno. También en estos años se crea un sistema de medios que permitiese emitir al exterior y con estándares internacionales el Mundial de Fútbol. Llegará el color a la pantalla local.

En Teleonce, Roberto Galán hace Yo me quiero casar, ¿y usted? Canal 9 estrena nuevos episodios de Alta comedia, y Domingos para la juventud, primero con la conducción de Orlando Marconi y luego con Silvio Soldán, quien también animará el exitoso Grandes valores del tango.

Antonio Carrizo y Pinky eran convocados frecuentemente para animar especiales y una joven Canela, debutante en la televisión cordobesa, comienza a hacerse conocida en Buenos Aires.

El ya consagrado autor Alberto Migré crea Rolando Rivas, taxista, con Claudio García Satur y Soledad Silveyra, historia que seguían 4.400.000 televisores.

Polémica en el bar, con libros de Gerardo Sofovich, cuenta con buena audiencia y un elenco de lujo: Juan Carlos Altavista y Jorge Porcel. En El pueblo quiere saber, Pinky y Raúl Urtizberea reciben a políticos y los invitan a contestar sus cuestionarios. En tanto, en Teleonce las cosas se convulsionan cuando el ERP secuestra a Héctor Ricardo García, cuyo canal iba al frente de la audiencia.

Andrea del Boca protagoniza Papá corazón. Beatriz Taibo encabeza el elenco de Me llaman Gorrión, y Arnaldo André y Soledad Silveyra vibran en Pobre diabla.

Cuando Perón muere en 1974, la estatización de las emisoras se concreta por el gobierno de su esposa. En 1976, el golpe de Estado vuelve a modificar el status quo televisivo. Desde ese momento, las Fuerzas Armadas se repartirían el control de los canales: la censura es férrea.

Al margen de las cuestiones políticas, la audiencia infantil disfruta de Pipo Pescador, Julieta Magaña y las Trillizas de Oro, y de programas como Festilindo.

Calabromas hacía las delicias de la familia reunida frente al televisor; Cacho Fontana conducía VideoShow y Mónica Cahen D´Anvers animaba Mónica presenta. En tanto, en plena dictadura, Mirtha regresa a la pantalla chica con sus almuerzos, atravesados por temas frívolos.

Ante la realización del Mundial de Fútbol, se crea el Centro de Producción de Programas de Televisión en Colores Argentina 78 Televisora S.A. Del acto inaugural participa el presidente de facto Jorge Rafael Videla. Al año siguiente se fundará Argentina Televisora Color, nombre con el que se rebautizará luego al “viejo” Canal 7. Las transmisiones en color estaban dirigidas al exterior.


Los 80´s


Los argentinos pueden comenzar a disfrutar de las transmisiones en color. Se suele conmemorar el paso del blanco y negro al color con una secuencia conducida por Pinky. “He aquí la televisión en color”, dijo Pinky. Y el mundo cambió.

Cuando estalló la Guerra de Malvinas, el noticiero 60 minutos, emitido por ATC, se convierte en “la voz oficial” del gobierno militar, con José Gómez Fuentes. Y con bombos y platillos se cubre la llegada del papa Juan Pablo ll, quien fuera recibido por Galtieri. Además se emite el polémico maratón conducido por Pinky y Cacho Fontana, Las 24 horas de Malvinas. Ese mismo año, el gobierno militar establece topes salariales a las grandes figuras que trabajan en televisión. Mirtha Legrand es afectada, razón por la cual rescinde su contrato y le inicia un juicio al Estado.

La guerra promovió noticieros embanderados con el gobierno militar y la realización de programas solidarios con la intención de ayudar a los soldados. La vuelta de la democracia permitió que Alejandro Romay retomara su posesión de Canal 9 Libertad y el regreso de varias figuras prohibidas por la dictadura. Se privatizarían los canales 2, 11 y 13.

Cuando Romay recuperó su canal, impuso un modelo muy popular con figuras de renombre. Armó una programación que se apoyaba en los maratónicos Sábados de la bondad, Domingos para la juventud y Finalísima; Nuevediario, con Silvia Fernández Barrio y Juan Carlos Pérez Loizeau; Alta comedia, un sinnúmero de telenovelas, y los humorísticos Las gatitas y ratones de Porcel, No toca botón y Las mil y una de Sapag.

El 3 de julio de 1984 se emite Nunca más, el primer programa que se refiere por a los desaparecidos. En ese momento, estalla un dispositivo explosivo en Canal 13.

Aportan interesantes documentales Historias de la Argentina Secreta y Planeta tierra. Hugo Guerrero Marthineitz propone entrevistas A solas y Magdalena Ruíz Guiñazú viajará al exterior en El mundo es nuestro. Y en 1985, Víctor Hugo Morales, César Mascetti y Silvina Chediek realizan El espejo y Pepe Eliaschev conduce Cable a tierra, con la mira puesta en los jóvenes. La televisión aprovecha los tiempos democráticos para poder hablar en voz alta.

Llega Fútbol de Primera, un clásico con la conducción de Enrique Macaya Márquez y Marcelo Araujo. Un año después se estrenará La noticia rebelde, con Jorge Guinzburg, Adolfo Castello, Carlos Abrevaya y Nicolás Repetto.

Susana Giménez estrena ¡Hola, Susana!, que colapsa las centrales telefónicas de ATC. Sergio Renán hace Ficciones y surgen El mundo de Antonio Gasalla, La barra de Dolina y Notidormi, que impone el horario de la trasnoche como franja atractiva de programación.

Con la asunción de Carlos Menem ATC se llena de amigos del poder como Ante Garmaz y Cristina Lemercier. Gerardo Sofovich conduce durante un tiempo la señal y Menem le devuelve su espacio a Mirtha Legrand.

El nuevo gobierno privatiza Canal 11, que pasa a manos de Telefe, vinculada con Editorial Atlántida, y Canal 13, que comienza a formar parte de Artear y el Grupo Clarín. En el flamante Telefe, Gustavo Yankelevich logra una programación estelar y exitosa que le hace perder el reinado a Romay. En el 13 se estrena Peor es nada, con Jorge Guinzburg y Horacio Fontova. Y, en 1990, Eduardo Eurnekian llega a Canal 2 y lo convierte en América.


Los 90´s


Marcelo Tinelli comienza a conducir un programa de deportes, bloopers y humor llamado VideoMatch, en la trasnoche de Telefe. Cris Morena conduce Jugate conmigo y crea Chiquititas. Alejandro Romay venderá su histórico Canal 9 Libertad. Susana Giménez, Marcelo Tinelli, Nicolás Repetto y Natalia Oreiro viven en esta década el máximo de su popularidad. Adrián Suar crea la productora Polka. Los canales de cable se asientan y el zapping modifica la lógica de consumo de las audiencias.

Telefe Noticias sale a competirle a Telenoche, conducido por Mónica Cahen D´Anvers y Sergio Villarruel. Luego se suma al poderoso noticiero de Canal 13 César Mascetti, conformando con su esposa, una pareja que hará historia.

La convertibilidad cambiaria permitirá que figuras como Xuxa generen su propio show en el país y que ¡Hola Susana! y Ritmo de la noche en Telefe y Almorzando con Mirtha Legrand en Canal 9 puedan recibir celebridades del exterior.

En Telefe, Fernando Bravo y Teté Coustarot repasan la historia en un programa sumamente cuidado: Siglo XX Cambalache. En tanto, Jorge Lanata debuta en televisión con Día D y no abandonará más el medio. Lo mismo le sucede a Samuel Chiche Gelblung, quien deja la gráfica para hacer Memoria.

Luego de la buena estrella de Fax y el tibio Loft, en Canal 13, Nicolás Repetto creará varios formatos exitosos. Arrasará en los mediodías con Nico, un ciclo de entretenimientos, y, años después, le irá muy bien con Sábado bus, una cena con varios invitados famosos, ambos por Telefe.

Arturo Puig deja la telenovela para protagonizar ¡Grande, pa!, una comedia cándida que marcaría récords de audiencia. Zona de riesgo propone historias adultas y una apertura en los temas retratados por la ficción nacional. El beso entre los personajes interpretados por Rodolfo Ranni y Gerardo Romano fue una bisagra en la incipiente diversidad de la pantalla.

Mario Pergolini hará La TV ataca y Hacelo por mí. Además creará su productora Cuatro Cabezas y le dará vida a Caiga quien caiga, el formato que abordará la realidad nacional con mordacidad y humor.

Alfredo Casero, Diego Capusotto y Fabio Alberti ofrecen un humor irreverente en De la cabeza y Cha cha cha. Raúl Portal crea Perdona nuestros pecados, una mirada crítica sobre la televisión que tendría muchos imitadores y continuadores.

Las ficciones ganarán presupuesto y despliegue técnico. Andrea del Boca seguirá siendo su reina. Osvaldo Laport protagonizó Cosecharás tu siembra con Luisa Kuliok y Más allá del horizonte, con Grecia Colmenares. Natalia Oreiro se convertirá en estrella gracias a Ricos y famosos y, años más tarde, encabezará Muñeca brava.

Adrián Suar formó parte de La banda del Golden Rocket, donde creará Poliladron. Luego se estrena Verdad Consecuencia, el primero de muchos unitarios.

Cris Morena se estableció como conductora, productora y autora de ficción. En Jugate conmigo demostró manejar el código de los chicos y adolescentes; y luego en Chiquititas, Verano del ´98 y Rebelde Way. Jorge Guinzburg hace La biblia y el calefón, un programa con invitados famosos sostenido en su inteligencia y desenfado.

Julián Weich, Nancy Dupláa, Esteban Prol, María Eugenia Molinari y Claudio Morgado conducen El agujerito sin fin, un novedoso formato para el público infantojuvenil. Lucho Avilés realiza Indiscreciones, un ciclo de chimentos que estuvo varias temporadas en el aire. Uno de sus colaboradores era Jorge Rial, quien luego hará Intrusos

Okupas, producida por Ideas del Sur, refleja rasgos de la decadencia social y la misma productora, liderada por Tinelli, es la responsable de la tira diaria Buenos vecinos, protagonizada por Moria Casán y Hugo Arana, y del ciclo de humor Todo por dos pesos.

Formatos internacionales como Gran hermano coparon la pantalla. Guillermo Francella impone su estilo; Los simuladores innovan en el lenguaje del medio y son un éxito fuera de nuestras fronteras; Marcelo Tinelli se multiplica entre “Bailando por un sueño” y la producción de ficción.

Gran hermano, Operación triunfo, Popstars y El bar instalan el género del reality en el país, esa posibilidad de mostrarlo todo frente a cámaras.

La ficción Los simuladores apuesta a un eje narrativo que no se parece a nada. Diego Peretti, Federico D´Elía, Alejandro Fiore y Martín Seefeld conformaron un cuarteto sólido al frente de un ciclo con muchas figuras invitadas.

“Bailando por un sueño” pisa fuerte y se convierte en la gran atracción de ShowMatch. Marcelo Tinelli apela a su histrionismo

Polka produce exitosos unitarios como Mujeres asesinas y la serie Tratame bien con Julio Chavez y Cecilia Roth. Andrea del Boca abandona el culebrón tradicional y comparte con Dady Brieva el protagónico de la tira El sodero de mi vida. En Telefe, Resistiré, con Pablo Echarri y Celeste Cid, es un suceso


El nuevo milenio


Guillermo Francella repone el género del programa de humor basado en sketches y lo actualiza. Poné a Francella, por la pantalla de Telefe, se convierte en un gran éxito.

Llega la adaptación local de famosas sitcoms norteamericanas. La niñera y Casados con hijos, ambas protagonizadas por Florencia Peña, fueron dos títulos de impecable factura nacional. En Casados con hijos, el protagónico también recayó en Francella, Erica Rivas, Marcelo De Bellis y los hermanos Lopilato. Amas de casa desesperadas y ¿Quién es el jefe? se sumaron a la tendencia, pero con menor repercusión.

Cristina Pérez y Rodolfo Barili comienzan a conducir Telefe Noticias, siendo la pareja que, a la fecha, más tiempo estuvo al frente de un noticiero superando a Mónica Cahen D´Anvers y César Mascetti, quienes se despidieron de Telenoche en diciembre de 2003, dejándole paso a María Laura Santillán y Santo Biasatti.

El último pasajero con Guido Kaczka retoma la idiosincrasia de Feliz domingo. Entre 2003 y 2006 se emiten las primeras temporadas de Trato hecho, una franquicia holandesa que aquí condujo Julián Weich y, actualmente, lidera Lizy Tagliani.

La competencia por liderar la audiencia en esta franja horaria es tan fuerte como en el prime time. Se estrenan los ciclos Mañanas informales con Jorge Guinzburg y AM con Verónica Lozano y Leo Montero. Luego se sumarán a este horario Gerardo Rozín, Florencia Peña, Guillermo Andino, Ángel de Brito y Mariana Fabbiani, aunque con resultados dispares.


Los 10´s


Mirtha Legrand bate el récord de permanencia en la pantalla. En 2012 interrumpe su ciclo de almuerzos para volver a la ficción con La dueña, una miniserie emitida por Telefe. En 2013, La Chiqui regresa a su clásico ciclo por la pantalla de América inaugurando el horario de los domingos, modalidad que continuará en Canal 13, emisora donde sumará luego un espacio sabatino. Solo la pandemia pudo alejar a la diva de la pantalla, quien le cedió su lugar momentáneamente a su nieta Juana Viale.

Susana Giménez también adoptó los domingos para llevar a cabo su lujoso show estelar. El programa lidera el prime time en el cierre del fin de semana con una fórmula probada: humor, invitados especiales y juegos. A raíz de la pandemia, la diva decidió interrumpir su salida al aire durante los dos últimos años.

Cocinar en televisión cobró un atractivo que reformuló aquello que hacían precursoras como Doña Petrona, Chichita de Erquiaga y Choly Berreteaga. Ahora, en torno a las hornallas se enseña a cocinar, se realizan shows musicales y hasta competencias basadas en formatos internacionales. La peña de morfi, El gran premio de la cocina, Bake Off, el gran pastelero, MasterChef y MasterChef Junior, son los principales formatos que representan esta tendencia. MasterChef Celebrity, conducido por Santiago del Moro, le devuelve a la televisión ratings olvidados.

Marley conduce ciclos exitosos como Minuto para ganar, Tu cara me suena y el formato de viajes Por el mundo. La ficción no estuvo ausente en esta década, aunque pisan fuerte títulos de origen extranjero como las novelas turcas como antes lo fueran las mexicanas y brasileñas. Polka hace una gran inversión al estrenar una tira de época, Argentina, tierra de amor y venganza, y vuelve a traer algo del brillo de los tiempos pasados, pero luego la productora atravesará una grave crisis financiera que se profundizará con la pandemia de Covid-19.

María Laura Santillán deja Telenoche, que pasa a manos de Diego Leuco y Luciana Geuna. Telefe Noticias sigue liderando su franja. Con los años, los noticieros apelaron a descontracturarse y buscaron contar las noticias de una forma más atractiva.

Luego de muchos años, el 1° octubre de 2018 se inaugura un nuevo canal de televisión abierta: Net TV. La señal cuenta con figuras como Pampita Ardohain y Mariano Peluffo.

Con diferentes recorridos y tiempos en pantalla, Flor de la V, Lizy Tagliani, Mariana Genesio y Diana Zurco ocupan espacios relevantes en una televisión que aporta diversidad a sus figuras e historias.

Iniciando su octava década de vida, la televisión encuentra en sus programaciones una renovación de conductores, como Jay Mammon y Darío Barassi. Debido a la pandemia, la pauta publicitaria cayó y afectó los presupuestos de las emisoras, que deben luchar contra el surgimiento de nuevas plataformas y de la competencia que le plantean las redes sociales. Seducir a las nuevas generaciones y sumar audiencias es el gran desafío. Al pensar en una etapa, se enciende la posibilidad de una nueva era televisiva”.


Muy bien, muchos han sucesos han sido mencionados pero otros tantos, seguramente no. Imposible resulta resumir en estas pocas líneas tantas y tantas historias, personajes, actrices y actores, locutores, productores, directores, y todo el mundo que ha circulado y aún lo hace, durante siete décadas y en cinco canales de nuestra querida TV argentina. Inseparable compañera de nuestras vidas, mi muy modesto pero sentido homenaje a todos ellos.

Me gustaría saber si estás de acuerdo con mi punto de vista y que puedas compartirme el tuyo.

Gracias por el tiempo dedicado a esta lectura.

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