La historia de la Navidad 🎄


Según los estudios, hace 5.000 años se produjo el Diluvio Universal, del que solo sobrevivieron Noé y quienes estaban junto a él en su famosa Arca, entre ellos sus tres hijos: Sem, Cam y Jafet, de quienes descenderían todas las razas que habrían de repoblar el mundo a partir de entonces.

Mientras que los semitas habrían de ocupar el Cercano Oriente (entre ellos los actuales territorios israelíes y palestinos), el norte de Europa y de América, el extremo sur de esta y Australia; los camitas lo harían en el sur de Europa, Asia y el Centro de América; y, finalmente, los jafetitas se concentrarían en África, la India y Brasil.

El colosal Imperio romano provenía así de los camitas, mientras que los judíos descendían de los semitas. El imperio conquistó luego gran parte del territorio semita, donde comienza la historia de la Navidad.

Amarillo: semitas, Naranja claro: camias, Naranja oscuro: jafetitas. .


La Navidad o Natividad (del latín “Nativitas”), conmemora el nacimiento de Jesucristo y es una de las festividades más importantes del cristianismo, junto con la Pascua (pasión, muerte y resurrección del mismo) y Pentecostés (llegada del Espíritu Santo, luego de la Ascensión de Jesús, y su infusión a los apóstoles).

El nacimiento de Jesucristo se produjo en un pequeño establo de Belén, que pertenecía a la región de Judea (actualmente dentro del territorio palestino), situada a nueve kilómetros al sur de Jerusalén, la ciudad sagrada (hoy dividida entre israelitas y palestinos).

Pero Jesús y sus padres (María y José) vivían en Nazaret, en la región montañosa de Galilea, al norte de Israel; y entre Nazaret y Belén hay una distancia de más de ciento cincuenta kilómetros, por lo que para cubrir a pie o en mulas dicho trayecto se necesitaba más de una semana y un gran esfuerzo, en especial para una joven embarazada de tan solo quince años, María. También lo era para José, un hombre mucho mayor, al que María le había sido entregada como esposa.

¿Cuál había sido el motivo por el cual decidieron ir a Belén para tener al niño? La respuesta es que lo hicieron debido a un censo que el emperador romano César Augusto requería para todo el pueblo judío, y como José era descendiente del Rey David, Belén era la ciudad natal donde se le exigía registrarse.

No encontraron ningún lugar donde los pudieran acoger para que María pudiera dar a luz, así que se dirigieron a un pequeño pesebre y allí, en medio de los animales y al aire libre, llegó al mundo el Verdadero Mesías, Jesús.

Para ello tuvieron que producirse dos aceptaciones previas, sin las cuales, nada de esto hubiese ocurrido.

La primera. El ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un varón que se llamaba José, de la casa de David; y el nombre de la virgen era María.

Y entrando el ángel en donde ella estaba, dijo: “!!Salve, muy favorecida! El Señor es contigo; bendita tú entre las mujeres”.

Pero ella, cuando le vio, se turbó por sus palabras, y pensaba en qué salutación tan extraña sería esa.

Entonces el ángel le dijo: “María, no temas, porque has hallado gracia delante de Dios. Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre Jesús. Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin”.

Entonces María dijo al ángel: “¿Cómo será esto? pues no conozco varón”.

Respondiendo el ángel, le dijo: “El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios. Y he aquí que tu parienta Elisabet, ella también ha concebido hijo en su vejez; y este es el sexto mes para ella, la que llamaban estéril; porque nada hay imposible para Dios”.

Entonces María dijo: “He aquí la sierva del Señor; hágase conmigo conforme a tu palabra”. Y el ángel se fue de su presencia.

La segunda. Como vimos, María estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo.

José, su esposo, que era justo y no quería denunciarla, decidió repudiarla en secreto.

Pero, apenas había tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo: “José, hijo de David, no tengas reparo en llevarte a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de los pecados”.

Cuando José se despertó, hizo lo que le había mandado el ángel del Señor.

Los judíos esperaban que el Mesías fuera un gobernante eterno del linaje de David, ya que éste había sido su último Gran Rey; y esa creencia no era una exclusividad de ese pueblo. Así, por ejemplo, Alejandro Magno, cuyo imperio se extendió desde Macedonia hasta la India, fue considerado hijo de Hércules; César Augusto, el primer emperador romano, fue proclamado descendiente de Apolo; y también se decía que Abraham y los profetas habían nacido de Dios.

Se daba forma a la identidad étnica de una persona, a su estatus político y a sus pretensiones de honor, ya que los actos de renombre de los antepasados eran “parte de la herencia de la posteridad”.

Así que hoy en día, cuando la importancia de Belén se escucha en los villancicos o se muestra en los pesebres, el nombre de la ciudad conecta a Jesús con un linaje ancestral y la esperanza profética de un nuevo líder como el Rey David.

La travesía desde Nazaret hasta Belén incluía no solo atravesar parte de las zonas de Galilea (al norte) y Judea (al sur), sino la totalidad de la de Samaria (en el medio), donde vivía un pueblo enfrentado con el judío, para lo que se debían tomar las debidas precauciones.

La fecha de la Navidad, como sabemos, es el 25 de diciembre y es reconocida por la gran mayoría de los cristianos (católicos, anglicanos, protestantes y ortodoxos) y también por un gran número de no cristianos en todo el mundo. La misma incluye la noche del día anterior, el 24, conocida como Nochebuena.

Los romanos, invasores del pueblo judío, celebraban en ese día la fiesta del Nacimiento del Sol invicto, asociado a Apolo, y también era el día del solsticio de invierno, al que llamaban bruma. Debido a esta celebración los romanos posponían todos los negocios y guerras, había intercambio de regalos, y liberaban temporalmente a sus esclavos, tradiciones que se asemejan a las actuales.

Pero lo cierto es que la autenticidad de la fecha ha sido discutida por numerosos historiadores a través de los siglos, usando distintos argumentos basados en el Antiguo Testamento judío y en la Biblia (Nuevo Testamento), decantándose finalmente por la mencionada.

Con la celebración de la Natividad en las vísperas del 25 de diciembre se inicia en la Iglesia católica el llamado “tiempo de Navidad”, que abarca la celebración de la Sagrada Familia; de Santa María, Madre de Dios; de Epifanía o Manifestación del Señor a los Magos (6 de enero); y la del Bautismo del Señor (domingo luego de Epifanía); con la que concluye este período.

La Navidad es la fiesta cristiana más popular, con sus villancicos, coronas de Adviento hechas con ramas de ciprés o pino y atadas con un listón rojo, velas encendidas, belenes, pesebres, maquetas de Belén y sus alrededores, en las que las figuras principales son el establo donde nació Jesús, la ''Sagrada Familia'', los animales y los pastores, los 3 ''Reyes de Oriente'' y una estrella con una estela que también suele colocarse en lo alto del ''árbol'' de Navidad que, según la tradición san Francisco de Asís fue su inventor. Para el árbol se suele emplear una conífera (o árboles artificiales) decorada con adornos y, al ser un árbol de hoja perenne simboliza el amor de Dios. Tiene su origen en Alemania donde el evangelizador san Bonifacio instauró la tradición.

Tal fue la trascendencia de Nochebuena y Navidad, que el niño que llegó al mundo ese día habría de producir el hecho más importante y trascendente de toda la humanidad desde el origen de los tiempos. Al tercer día de haber expirado tras una cruenta crucifixión derrotó a la muerte, resucitó, compartió sus últimos días con sus discípulos y otras gentes, antes de ascender definitivamente al cielo.

Y tanto fue el impacto que la mayoría de los calendarios occidentales consideran a dicho año como el origen de nuestra era actual.

Siempre me impresionó en Nochebuena cuando se escucha:

“Noche de paz, noche de amor Todo duerme en derredor Entre los astros que esparcen su luz Brilla anunciando al niñito Jesús Brilla la estrella de paz Brilla la estrella de paz

Noche de paz, noche de amor Jesús nace en un portal Llene la tierra la paz del Señor Llene las almas la gracia de Dios Porque nació el redentor Porque nació el redentor

Noche de paz, noche de amor Todo canta en derredor Clara se escucha la voz celestial Llamando al hombre al pobre portal Dios nos ofrece su amor Dios nos ofrece su amor”.



Espero que esta nota les haya gustado y hayan despejado dudas sobre la celebración de la Navidad. 🎄


Escribo para la comunidad de Trazando Surcos con mucho cariño.

Felicidades en estas fiestas,

Tony Salgado


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