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No todo está perdido

Tony Salgado, en base a información de Clarín.

Junio, 2023.


Como incansable lector, sigo en la búsqueda diaria de información que me cautive y despierte mis reflexiones. Confieso que a veces me resulta muy difícil lograrlo, dada la temática que se desarrolla y la superficialidad con la que se hace.

No obstante eso, hace pocos días me encontré con algo que me resonó bastante y me remitió a mi experiencia como educando en este, nuestro tan particular, pero bien amado país.

La educación secundaria la hice en un colegio nacional estatal hace ya más de seis décadas y me sentí preparado y poseedor de una cultura general que me permitió elegir y posteriormente encarar una de las tantas carreras que la UBA ofrecía por entonces, optando por la de Ingeniería Industrial.

Consideré y lo sigo haciendo que la escuela secundaria tiene, además de la misión educativa que le es inherente, otra igualmente fundamental que es la de ayudar a los jóvenes, junto a sus padres, a clarificar cuáles son sus misiones y objetivos de vida, a la luz de los conocimientos que van adquiriendo.

Lamentablemente, es de público conocimiento que durante los últimos tiempos el nivel educativo estatal en nuestro país se ha venido degradando sensiblemente por distintos factores políticos y económicos, lo que me produce un profundo dolor.

Siento que estamos hipotecando nuestro futuro y nos movemos en sentido contrario al resto del mundo, con lo que cada vez se les hará más difícil a las nuevas generaciones competir con otras más desarrolladas en un mundo cada vez más integrado globalmente.

Por lo expresado hasta aquí es que me llenó de satisfacción encontrar un par de “perlitas” que me hacen ilusionar de que no todo está perdido y la materia gris de nuestros jóvenes sigue permaneciendo en ellos, a la espera que las instituciones pertinentes, favorezcan su aparición y desarrollo.


La provincia de Buenos Aires tiene motivos para festejar y sacar pecho porque dos de sus escuelas han sido seleccionadas dentro de las cincuenta mejores del mundo, en un reciente trabajo de investigación internacional.

Una de ellas es la Escuela Presidente Sarmiento, ubicada en Junín, y que cumple el rol de entidad preuniversitaria de la Universidad Nacional del Noroeste de la Provincia de Buenos Aires (Unnova).

La otra está ubicada en Campana, y es la Escuela Técnica Roberto Rocca.

La primera escuela es pública y la segunda es privada, y su historias y proyectos son muy distintos, pero ambos tan meritorios para que fueran seleccionadas entre las mejores del mundo en el World’s Best School Prizes 2023 (*).

La escuela de Junín se destacó en el rubro Acción Ambiental y la de Campana lo hizo en el rubro Innovación.

Compitieron contra miles de colegios que se postularon de 108 países y el jurado fue integrado por más de ciento cincuenta personalidades mundiales. En octubre se conocerán los ganadores, uno por cada categoría.

Veamos sus historias, a través de los testimonios de quienes las integran.






“Junín es el corazón agropecuario de la provincia, y la escuela representa la puerta de entrada a la Unnova, la universidad que se especializa en genética, ingeniería agronómica y de alimentos, entre otras carreras.

La escuela comenzó a funcionar en 2018 con 60 estudiantes y nació con una clara orientación en ciencias naturales, vinculada al desarrollo regional.

Está ubicada en el Barrio Pueblo Nuevo de Junín, uno de más antiguos de la ciudad, donde también se ubican otros edificios universitarios.

Ingresan anualmente 60 alumnos, mediante un sorteo ante escribano público y es transmitido por el streaming de la universidad.

Se sortea un alumno por cada una de las 36 escuelas estatales de Junín. Las otras 24 plazas se sortean entre el resto de los alumnos preinscriptos de todos los colegios, públicos y privados, y no solo de Junín.

Una peculiaridad de la escuela es que los sábados brinda propuestas formativas y recreativas a toda la comunidad.

Otra de sus características es su programa de Educación Ambiental, el que tomó fuerza a partir de la sanción de la nueva Ley Nacional de esta educación.

Entre los proyectos vinculados hay uno que tuvo como objetivo generar actitudes y comportamientos positivos de los estudiantes hacia el bienestar animal.

Constituye una clara expresión de la educación pública de nuestro país, cuando las cosas se hacen bien, y se complace en que sus acciones emprendidas sean reconocidas en todo el mundo, sin distinción de fronteras”.


“La Escuela Técnica Roberto Rocca comenzó a funcionar en 2013.

Es parte de la comunidad del Grupo Techint y es considerada como el kilómetro cero de una red de escuelas técnicas, que incluyen, entre otras, una Pesquería (Nuevo León, México) y una nueva en Santa Cruz (Río de Janeiro, Brasil).

Apunta a estudiantes de sectores medios o bajos con el desafío de ser un vehículo de movilización social. Todos los alumnos distintos tipos de becas, y tiene una duración de 7 años, con orientación en electrónica y electromecánica.

En vez de replicar la metodología tradicional de enseñanza, aplica una propia que combina el enfoque basado en proyectos (adaptado a la realidad local), centrado en el aprendizaje de los estudiantes.

Se consideró que con la metodología tradicional los estudiantes se desconectan y no aprenden lo suficiente, por lo que se decidió cambiar radicalmente los espacios educativos. Entre 2021 y 2022 se hizo un rediseño total del edificio, tirando paredes, integrando aulas y buscando colocar al estudiante en el centro. En lugar de aulas, se crearon espacios que reflejan momentos de aprendizaje.

Entre otros espacios, está el de introspección (el alumno lee y aprende solo), el de trabajo en equipo y el de exposición (donde se trabaja la comunicación).

Estiman que con el nuevo diseño se alinearon los dos planetas: el de la metodología que implementaron, con los espacios adecuados.

Participaron en este premio para visibilizar lo que se está haciendo y fomentar que otras escuelas (públicas o privadas) también lo puedan hacer, ya que el cambio educativo es estructural y no pasa por una sola escuela.

Consideran que están dando pequeños pasos hacia la escuela del futuro, una que les enseñe a los estudiantes a ser protagonistas. Quieren que sea un faro para el resto de las escuelas de la región. Su objetivo es que Campana y todas las comunidades cercanas tengan conciencia de su potencial educativo y lo desarrollen”.


Nuestro país es pródigo en cuanto a sus riquezas agropecuaria y energética, pudiendo alimentar a 500 millones de personas con ellas.

Es inexplicable que actualmente, siendo solo el 10%, la mitad de nuestra población se encuentre en un estado de pobreza.

Uno de los pilares de la reconstrucción que llama a nuestras puertas es, sin lugar a dudas, la educación; y todos debemos colaborar para que así ocurra.

El talento argentino es notable y es reconocido a nivel global, motivo por cual nuestros jóvenes profesionales consiguen fácilmente empleos en países desarrollados.

La solución consiste en organizarnos e implementar los cambios con decisión y coraje. Depende, tan solo, de nosotros.



(*) Como referencia, ell World's Best School Prize es un premio internacional impulsado por la organización global T4 Education junto a la empresa Accenture, y otorga 250 mil dólares de premios, 50 mil para los ganadores en cada categoría.

Pueden participar todas las escuelas de la educación básica, inclusive las del nivel inicial, tanto las estatales como las privadas. El único requisito es que estén registradas legalmente en su respectivo Ministerio de Educación o autoridad reguladora gubernamental.

Uno de sus integrantes, el exministro Esteban Bullrich señala:

“Felicitaciones a estas dos escuelas argentinas por haber sido preseleccionadas. Son ejemplares porque entienden y demuestran que su trabajo y su compromiso es con su comunidad. Si más escuelas observaran y replicaran el trabajo de ellas, estaríamos dando un paso enorme hacia la reforma que nuestro sistema educativo necesita para poner a la educación en el siglo XXI”.


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