Cuatro escenarios posibles

Hola, estimado lector, espero que te encuentres bien.

Triste, impensado, pero obligado artículo que no puedo evitar escribirlo por el respeto que mereces al ser lector de esta página.

Primero expreso mis emociones, que seguramente habrán de ser muy similares a las tuyas, pero que el compartirlas me ayuda a procesarlas.

Ayer fue el “Miércoles de Ceniza”, una jornada para reflexionar sobre nuestros errores cometidos y el propósito de evitarlos en el fututo. Marca el comienzo de la Cuaresma, período cristiano del año previo a la Pascua del Señor. (Aclaro que Rusia tiene una importante cantidad de cristianos ortodoxos, para los cuales representa lo mismo que para los católicos). El Papa Francisco convocó a una Jornada Mundial de Oración por la Paz, condenando la invasión rusa, seguida por cientos (¿o miles?) de millones de fieles.


Mientras tanto, los titulares de los distintos medios: periódicos, radios, televisores y celulares no cesan y se suceden ininterrumpidamente.

Todo resulta muy difícil de digerir. Nadie esperaba esto. Sabíamos de las amenazas, pero de ahí a una invasión. ¡No podía ocurrir!, ... pero ocurrió.

La torres gemelas, el colapso económico, el cambio climático, la grave pandemia mundial, y cuando estábamos saliendo luego de decenas de miles de muertos… ahora esto…

Mal augurio para el siglo XXI. En poco más de 20 años, grandes calamidades nos están azotando. Me pregunto si nos lo merecemos… Enorme desigualdad social, hambre y pobreza extrema que lastiman nuestros ojos, sápiens convertidos en descartables en la mitad de sus vidas. Una tecnología apuntando hacia otro lado sin límites y ahora, lo insólito…

Un loco que cree ser el amo de la Tierra y decide imitar los momentos más tristes y desgarradores que nos dejó el siglo pasado, cuando alguien tuvo su misma y brillante idea de doblegar a sus vecinos. ¿Su mismo fin de ciclo, refugiado en un búnker? Tal vez, se lo merece.


Recojo algunos titulares y comentarios de diversas fuentes:


“La noche en Kiev, la capital ucraniana, fue muy fría pero transcurrió sin ataques. Hoy se cumple el séptimo día de la invasión rusa al país vecino. Durante toda la jornada del martes, las tropas rusas han incrementado su ofensiva, intensificando los bombardeos a las principales ciudades ucranianas: Járkov, Mariúpol y Jérson, esta última ya bajo control de las tropas rusas”.

“Putin no permite que en Rusia los medios de comunicación llamen «guerra» o «invasión» a la ofensiva militar que lidera y, en Ucrania, trata de silenciarla atacando ayer con un misil la torre de telecomunicaciones para dejar a los ucranianos desconectados de la realidad”.

“El presidente Volodimir Zelensk intervino por videoconferencia en el Parlamento Europeo para agradecer el apoyo de Europa y pedir “la libertad que ustedes tienen”, tras solicitar, el día anterior, la entrada de Ucrania a la OTAN, la que fue aceptada. Por otro lado, se van incrementado las sanciones económicas contra el régimen de Putin y se van acentuando sus consecuencias”.

“El Gobierno francés ha pedido este jueves a sus ciudadanos residentes en Rusia que abandonen el país, según informa Reuters”.

“El presidente Zelenski, ha cifrado las pérdidas rusas en más de 4.000 soldados y ha señalado que trabaja ya para organizar un «corredor humanitario» para llevar a los civiles medicamentos y otros productos de primera necesidad, mientras que las víctimas ucranianas se estiman en 2.000 personas a la fecha”.

“Un Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) ha informado de que al menos un millón de refugiados han huido de Ucrania cuando se cumple ya una semana desde que Vladimir Putin, anunciara una operación militar en el país”

“El fiscal jefe del Tribunal Penal Internacional, Karim Khan, procederá "de inmediato" a investigar de forma "activa" crímenes de guerra contra Rusia. Las investigaciones se llevarán a cabo de manera objetiva e independiente, con pleno respeto por el principio de complementariedad”.

Asimismo, reiterado su llamamiento a "todos los que participan en las hostilidades en Ucrania" para que se adhieran "estrictamente" al Derecho Internacional humanitario, señalando que buscará la colaboración y las contribuciones de todos los Estados para abordar la necesidad de recursos adicionales, en el marco del conflicto en Ucrania”.

“El presidente Zelenski celebró en la noche del miércoles haber obstaculizado los planes "pérfidos" de Rusia en su país y alabó la resistencia "heroica" de su población. Somos una nación que ha roto los planes del enemigo en una semana. Planes escritos desde hace años: pérfidos, llenos de odio hacia nuestro país, nuestro pueblo".

“El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ha anunciado este miércoles la extensión por un año más de la emergencia nacional con respecto a Ucrania, aprobada en 2014 en base a la "inusual y extraordinaria amenaza a la seguridad nacional".


Hasta aquí, la situación al día de hoy, 03/03/2022.

Respecto a la posible evolución posible, me encontré con cuatro escenarios posibles, que comparto a continuación:


Escenario 1: Milagro en el Dnipro


Reforzada por la ayuda defensiva de los miembros de la OTAN, la resistencia militar y civil ucraniana supera los pronósticos y detiene el avance de Moscú, impidiendo que el presidente ruso Vladimir Putin derroque al gobierno democrático de Kiev y establezca un régimen títere. La determinación y la destreza de la resistencia ucraniana hacen que se llegue a un punto muerto en el campo de batalla que favorece a los defensores.

Pronto se hace evidente para el Kremlin que Rusia pagará un precio exorbitante por su aventurerismo, incluyendo la perspectiva de una larga y costosa lucha en Ucrania, junto con el colapso económico y el aislamiento diplomático. Putin ordena hoscamente la retirada de sus tropas. Ucrania sigue siendo una democracia soberana, mientras que la derrota de Moscú acelera el descontento interno que ya ha empezado a surgir en toda Rusia. Putin pasa a centrarse en las crecientes amenazas internas a su poder. Mientras tanto, la OTAN se enfrenta a una situación de seguridad mejorada, ya que Rusia está escarmentada y Ucrania se acerca cada vez más a Occidente.

Sin embargo, la situación de seguridad en Europa no vuelve al statu quo de antes de la guerra. La breve guerra se ha cobrado miles de vidas en ambos bandos y ha dejado tras de sí una gran amargura. Y aunque una Ucrania democrática sale intacta, si no ilesa, su vecino, todavía peligroso, se enfrenta a un futuro incierto con el panorama político ruso en un punto de inflexión. El hecho de que el país se incline hacia un mayor autoritarismo bajo el mando de Putin, o se aleje de él por completo, determinará en gran medida el comportamiento de Rusia con el resto del mundo.


Escenario 2: Un atolladero


Tras semanas de intensos combates en Kiev y otras ciudades importantes, Rusia consigue derrocar al gobierno de Ucrania e instalar un régimen títere. Sin embargo, ni las fuerzas armadas de Ucrania ni su población están dispuestas a rendirse. Ni mucho menos: Por el contrario, la población ucraniana organiza una insurgencia de amplia base, bien armada y coordinada contra los invasores. Aunque las fuerzas regulares ucranianas disminuyen con el tiempo, y aunque las principales ciudades, como Kiev, son ocupadas, la victoria rusa es pírrica.

Repitiendo un patrón visto en otras partes del mundo, la insurgencia ucraniana supone un costo humano y financiero importante y sostenido para Rusia, que se ve obligada a dedicar muchos más recursos durante un periodo de tiempo mucho más largo de lo que había previsto. Su dolor de cabeza se ve agravado por el apoyo externo a los insurgentes, ya que los países de la OTAN proporcionan una ayuda defensiva encubierta pero muy sólida a la resistencia ucraniana. El conflicto agota las arcas y la determinación de Moscú, obligando finalmente a una retirada tras mucha violencia y muerte.

Putin y las altas élites rusas se dan cuenta de que están teniendo su propio "momento Brezhnev", al haberse excedido en su búsqueda de objetivos maximalistas en Ucrania. Al igual que Brézhnev llevó a las fuerzas de su país a una larga y costosa lucha en Afganistán, Rusia ha vuelto a librar una guerra imposible de ganar, el atolladero que ha atrapado a muchos estados poderosos a lo largo de la historia. Igualmente, a los ojos de la mayor parte del mundo, Rusia se ha convertido en un Estado paria: Puede que Ucrania esté devastada, pero el prestigio de Putin se resiente y su posición interna se vuelve precaria a medida que las élites dudan de su juicio y la población en general expresa su enfado por la situación económica de Rusia y su reducida posición mundial.


Escenario 3: Un nuevo Telón de Acero


Ucrania acaba colapsando bajo el peso de la invasión rusa. A pesar de la intensa oposición, las fuerzas rusas consiguen hacerse con el control del país mediante el uso de armas y tácticas cada vez más duras. La resistencia contra el gobierno títere instalado por Putin es latente y omnipresente, pero es sofocada con una fuerza brutal y no resulta lo suficientemente fuerte como para plantear un desafío significativo a las importantes fuerzas rusas que permanecen en Ucrania. Un nuevo telón de acero desciende en Europa del Este, recorriendo las fronteras de los Estados bálticos en el norte hasta las de Polonia, Eslovaquia, Hungría y Rumanía en el sur.

Mientras Rusia se enfrenta a fuertes costos económicos, Putin se afianza en el poder a nivel interno, reprimiendo la disidencia doméstica de forma aún más contundente. La OTAN está más unida frente a un Moscú envalentonada, pero se ve obligada a aceptar que tiene opciones muy limitadas para revertir la pérdida de Ucrania. A raíz de la crisis, Suecia y Finlandia se unen a la Alianza para reforzar su seguridad frente a los designios revanchistas de Moscú.

Al igual que el primer Telón de Acero, el nuevo cisma que atraviesa el corazón de Europa trae consigo una lista familiar de peligros e incertidumbres. Las tropas rusas y de la OTAN, recién sospechadas, se miran ahora a través de una frontera repentinamente militarizada, lo que vuelve a aumentar las perspectivas de un conflicto directo por accidente o por designio. Las crisis de seguridad intermitentes van y vienen, mientras Rusia lanza repetidamente nuevas aventuras militares y operaciones de guerra híbrida mucho más agresivas contra los aliados de la OTAN. Los antagonistas se preparan para un largo y accidentado enfrentamiento, sin un resultado claro y sin garantías de una resolución pacífica.


Escenario 4: Una guerra OTAN-Rusia


El escenario más peligroso para el futuro de Europa y del orden mundial es aquel en el que el conflicto de Ucrania prepara el terreno para un conflicto militar directo entre la OTAN y Rusia. Hay múltiples caminos hacia ese resultado, entre ellos:

La OTAN podría decidir intensificar su implicación en Ucrania, por ejemplo, intentando implantar una zona de exclusión aérea u otra forma de intervención directa. Por ahora, Estados Unidos y otros aliados de la OTAN han rechazado la implantación de una zona de exclusión aérea, pero ese cálculo podría cambiar si Rusia sigue intensificando sus bombardeos contra la población civil. Rusia se vería obligada a decidir si retrocede o se enfrenta directamente a las fuerzas militares de la alianza. Si opta por esto último, el riesgo de una escalada de conflicto armado entre la OTAN y Rusia aumentaría sustancialmente.

Rusia podría atacar inadvertidamente el territorio de un miembro de la OTAN -por ejemplo, a través de un objetivo impreciso o una identificación errónea de amigos y enemigos- lo que provocaría contramedidas por parte de la alianza. (Rusia ya ha atacado objetivos cerca de la frontera polaca.) A medida que las existencias de munición guiada de precisión del ejército ruso empiezan a disminuir, aumenta el riesgo de que un accidente de este tipo provoque una escalada involuntaria con la OTAN. En este escenario se iniciaría un conflicto directo, quizás aire-aire o aire-tierra, en las regiones fronterizas de Ucrania. A su vez, esto podría desencadenar un ciclo de ataque y contraataque que llevaría a hostilidades abiertas.

La posibilidad de que Putin tenga planes más amplios más allá de Ucrania es una perspectiva temible. Si las fuerzas rusas avanzan rápidamente en Ucrania y logran el control efectivo del país, Putin podría dirigir su atención a los estados que codicia como parte de su deseo de reconstituir una esfera de influencia que se alinee ampliamente con el territorio de la antigua Unión Soviética. Los candidatos obvios para poner a prueba sus designios, y la determinación de la propia OTAN, serían los países bálticos (todos ellos miembros de la Alianza). Putin podría albergar la creencia de que la OTAN retrocederá si se le presiona; la OTAN insiste en que luchará contra cualquier incursión militar rusa en un estado miembro.


Resumen


Los primeros indicios sugieren que esta guerra se está decantando a favor de Occidente por tres razones. La cruda agresión de la invasión rusa y la enérgica resistencia ucraniana han inspirado el apoyo popular a Ucrania en toda Europa. Rusia y Putin parecen haber subestimado gravemente tanto la determinación de Ucrania como la indignación mundial contra Moscú. Por último, los gobiernos democráticos de ambos lados del Atlántico han tomado decisiones políticas de gran alcance -económicas, financieras, diplomáticas y de seguridad- que reflejan una audacia de propósito y una nueva solidaridad.

Sin embargo, el mundo sigue en un momento peligroso y muy incierto. Lo que ocurra después de este conflicto es una incógnita tan grande como el cómo, el cuándo y el dónde de los combates. Estos cuatro escenarios reflejan resultados plausibles, pero no agotan todas las posibilidades. Putin podría terminar fortalecido o debilitado dentro de Rusia, dependiendo de los acontecimientos internos (un levantamiento popular o un golpe de estado) y externos (China reforzando o reduciendo su apoyo al propio Putin). Podría intentar conquistar Moldavia o Georgia, o incluso la brecha de Suwalki, entre el enclave báltico ruso de Kaliningrado y Bielorrusia.

Las guerras, una vez iniciadas, rara vez siguen un guión. Lo más frecuente es que lleven a los combatientes y a los no combatientes por caminos imprevistos, con resultados que a veces cambian el mundo. La invasión rusa de Ucrania parece tener el germen de un conflicto de este tipo. Queda por ver lo que significará para Ucrania y para el mundo.



Bueno, aquí estoy para darte mi impresión.

Creo que en ninguno de los escenarios recién descriptos; incluso en el primero, el menos cruento; nuestro mundo occidental volverá a ser cómo era antes de esta guerra, ya que en cualquiera de ellos, como mínimo se habrá de pagar un altísimo costo, no solo en vidas humanas, sino también en las economías de los países que participaron directa o indirectamente en el conflicto.

De los 4 escenarios planteados, creo que el número 1, si bien es el menos malo, tiene una muy buena dosis de optimismo, exagerada diría yo. Si bien ruego para que sea el que ocurre, soy bastante escéptico respecto de él.

El número 4 es el que ninguno de nosotros quiere y confío en que el sápiens, quien quiere que sea, habrá de privilegiar en última instancia la continuidad de su especie, frente al irreflexivo intento de poder que lo pueda llegar a obnubilar.

De las dos restantes, el escenario que estimo más probable es el número 2, sobre todo teniendo en cuenta los diversos atolladeros en que las últimas guerras han concluido luego de la Segunda Guerra Mundial. Un claro ejemplo lo representan las participaciones de USA en Corea, Vietnam y Afganistán, que acabaron con suertes diversas para el gran país del norte.

Finalmente, el número 3 es el que, hablando en forma realista, más me preocupa. Tengo 75 años de edad y muchos de mi vida han transcurrido con un telón de acero de fondo; suficientes para no querer verlo nunca más.

Concluyo con una frase de alguien mucho más inteligente que yo, sobre los conflictos bélicos a los que de tanto en tanto, solemos recurrir.

“Ningún hombre es tan tonto como para desear la guerra y no la paz; pues en la paz los hijos llevan a sus padres a la tumba y en la guerra son los padres quienes llevan a sus hijos a la tumba”.
Heródoto de Halicarnaso, historiador griego.

Finalmente quiero agradecer personalmente tu interés y paciencia por haber dedicado tu tiempo a la lectura de este artículo.

Ahora me gustaría conocer tu honesta opinión con respecto al mismo.

¿Si tuvieras que calificarlo entre 1 y 5, donde 1 es muy malo y 5 es muy bueno, qué número le asignarías?

Si pudieses resumir en una sola palabra el motivo de tu calificación, ¿cuál sería?


Muchas Gracias y te mando un gran abrazo.

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