Transformar el riesgo hídrico

Actualizado: 22 ago

¡Hola querido lector!

En este segundo artículo sobre el cambio climático vamos a profundizar sobre los recursos hídricos y la importancia que su gestión conlleva para todos nosotros.

Espero que te guste y te aguardo al finalizar el mismo.


Podes encontrar la nota anterior haciendo click aquí.


Gestionar el riesgo hídrico y climático con energías renovables

McKinsey, octubre de 2021

Giulio Boccaletti


“La disminución de las reservas de agua dulce supone un riesgo empresarial importante: una estimación muestra que la falta de agua dulce limpia representa una amenaza de 425.000 millones de dólares para más de 500 empresas.

Si bien las empresas con operaciones intensivas basadas en el agua son las más expuestas, todas las empresas pueden estar expuestas indirectamente a este riesgo a través de sus compras de electricidad, ya que el agua se utiliza ampliamente generarla a partir de turbinas de vapor.

Por el contrario, la electricidad procedente de fuentes renovables suele consumir menos agua que la procedente de combustibles fósiles.

Por lo tanto, una forma prometedora de que las empresas reduzcan su exposición al riesgo y contribuyan a aliviar el estrés hídrico local es hacer un mayor uso de la energía renovable, ya sea obteniendo una mayor proporción de energía de la red de fuentes renovables o instalando su propia capacidad de generación renovable.

También es bien sabido que el cambio a las energías renovables puede ayudar a reducir las emisiones de carbono, algo que las empresas intentan hacer cada vez más, dada la necesidad de limitar la acumulación de riesgos climáticos físicos mediante la consecución de emisiones netas cero.

Estos beneficios duales de la energía renovable para el agua y el clima pueden ser significativos y deben considerarse en conjunto.

La idea de que la gestión de la energía afecta a la gestión del agua y del clima no es nueva: el llamado nexo energía-agua-carbono ha sido durante mucho tiempo objeto de investigaciones académicas relacionadas con una gran variedad de temas, como la desalinización del agua de mar. Pero cada vez es más relevante para las decisiones de las empresas multinacionales sobre cómo reducir su huella hídrica en regiones con escasez de agua y disminuir sus emisiones de carbono.

Evaluar el potencial de ahorro de agua y carbono que supone el uso de más energía renovable requiere un análisis granular de los factores a nivel de emplazamiento, idealmente guiado por una estrategia a nivel de empresa.

Para determinar cómo juegan estos factores a nivel industrial, analizamos los datos de más de 1.500 empresas sobre el consumo de agua y las emisiones de carbono asociadas a sus compras de electricidad en 2019, y luego examinamos en detalle dos industrias: la química y la de procesamiento de alimentos y bebidas.

Dos factores a nivel de emplazamiento destacaron en nuestro análisis para ambas industrias.

  • El primer factor es la intensidad de agua y carbono de la electricidad adquirida de la red eléctrica; y esto varía considerablemente entre las regiones.

  • El segundo factor es el grado de estrés hídrico en los lugares donde opera una empresa, que también difiere de una región a otra.

Para las empresas químicas de nuestro conjunto de datos, el 40% de las compras de energía tienen lugar en regiones con niveles de estrés hídrico medio-alto o superior, en comparación con el 25% de las empresas de procesamiento de alimentos y bebidas.

La compra de electricidad de la red por parte de las empresas afecta a la calidad y disponibilidad del agua local porque las centrales de combustibles fósiles y nucleares que generan la mayor parte de la electricidad del mundo extraen una cantidad considerable de agua dulce para mantener su funcionamiento.

Algunas centrales descargan una parte o la totalidad de esa agua en la cuenca local, lo que disminuye su impacto en la disponibilidad del agua.

El agua que no se vierte se dice que se consume, y el consumo de agua reduce la cantidad disponible localmente. Nuestro análisis se centra en el consumo de agua porque tiende a aumentar el estrés hídrico.

En cambio, los parques eólicos y las instalaciones solares apenas consumen agua dulce ya que, a lo sumo, el agua se utiliza para limpiar los paneles solares.

En general, los países que generan menos energía de la red a partir de fuentes renovables consumen más agua por unidad de electricidad adquirida.

Si analizamos las fuentes de energía de la red de los 119, descubrimos que el 47% genera menos del 1% de su energía de la red con energía eólica o solar.

Sólo el 9% de los países generan más del 5% de su energía eólica o solar.

Para encontrar oportunidades prometedoras de reducir el consumo de agua y las emisiones de carbono mediante el cambio a las energías renovables a través de acuerdos de compra de energía, las empresas podrían dar prioridad a las operaciones en países con redes eléctricas que dependen menos de la energía solar y eólica.


El otro factor que hay que tener en cuenta es el estrés hídrico.

Utilizando información sobre los niveles de estrés hídrico de los países, evaluamos la exposición al estrés hídrico de las empresas de dos sectores dentro del conjunto de datos.

Analizamos 111 empresas de la industria química y 86 empresas de la industria alimentaria y de bebidas.

En total, las 111 empresas químicas declararon haber comprado 209 teravatios-hora (TWh) de energía; nuestras estimaciones indican que este uso de energía dio lugar a 89 megatoneladas de emisiones de carbono y a un consumo de 16.000 millones de galones de agua.

Las 86 empresas de procesamiento de alimentos y bebidas declararon haber adquirido 102 TWh de energía comprada, lo que supuso 39 megatoneladas de emisiones de carbono y 8.000 millones de galones de agua consumidos, según nuestras estimaciones.

Cuando se trata de gestionar el impacto sobre el agua, las empresas deben saber qué parte de su consumo de energía tiene lugar en las regiones y países que experimentan un mayor estrés hídrico.

Las empresas de procesamiento de alimentos y bebidas que analizamos compraron el 20 por ciento de su energía de red en países con niveles de estrés hídrico medios o altos.

Los impactos resultantes sobre el agua y el carbono fueron enormes, ya que representaron el 56% del agua consumida por las empresas y el 32% de sus emisiones de carbono.

Las empresas del sector químico registraron una fracción mayor de sus compras de energía en países con estrés hídrico, el 40%, lo que supuso el 44% del consumo de agua del sector y el 49% de las emisiones de carbono procedentes de la energía adquirida.

En ambos sectores, las compras de energía en países con escasez de agua representaron un porcentaje muy elevado del consumo de agua y de las emisiones de carbono, lo que sugiere una oportunidad para reducir ambos aspectos mediante el cambio a las energías renovables en esos países.


Estimación de los efectos del cambio a las energías renovables


A continuación, calculamos las reducciones potenciales de agua y carbono que se producirían si las empresas sustituyeran las fuentes no renovables de energía adquirida.

Se aplicaron ajustes a nivel de país para tener en cuenta las variaciones en la proporción de energía no renovable generada por el uso de diferentes combustibles fósiles. Estas variaciones pueden dar lugar a grandes diferencias en la intensidad hídrica de la electricidad no renovable: por ejemplo, la generación de energía no renovable en México consume casi el doble de agua, por kilovatio-hora, que en Egipto.

La sustitución de las fuentes de energía más intensivas en carbono por las renovables tuvo un profundo impacto en las emisiones, incluso cuando los aumentos de las renovables fueron modestos.

En el sector químico, una reducción de la energía no renovable de 5% y el aumento de la renovable de 5%, reduciría las emisiones de carbono de la energía comprada en 40%. En el sector de elaboración de alimentos y bebidas, el mismo 5% de cambio de la no renovable a la renovable reduciría las emisiones en 58%.

Si el cambio, en vez de ser 5%, fuese 50%, las reducciones serían 78% y 84% respectivamente.

El ahorro de agua también sería muy importante. Para ambos sectores, un cambio de 50% generaría una reducción de 60% del consumo.

El cambio a las energías renovables puede no ser una opción práctica a corto plazo en todos los países en los que opera una empresa.

Desafortunadamente las empresas de servicios públicos pueden carecer de la capacidad de generación renovable para suministrar a una empresa toda la energía renovable que necesita. Y añadir capacidad lleva tiempo, tanto si lo hace la empresa de servicios públicos como si la empresa establece sus propias instalaciones renovables.

Por ello, las empresas pueden adoptar un enfoque más gradual para aumentar su uso de energía renovable.

Algunas empresas también han llegado a acuerdos de compra de energía renovable con empresas locales de servicios públicos. Esto permite a las empresas de servicios públicos acelerar la inversión en instalaciones renovables al garantizar la demanda a largo plazo de la electricidad que producen las instalaciones.


El cambio a las energías renovables: Cómo empezar


Los líderes empresariales se enfrentan a preguntas de inversores, reguladores y otras partes interesadas sobre el impacto de sus empresas en el clima y en las cuencas hídricas locales y sobre las medidas que están tomando para gestionar ambos.

Aumentar el uso de las energías renovables representa una acción potencial para las empresas, como parte de un enfoque equilibrado y global para mejorar la eficiencia del agua y del carbono, mitigar los riesgos y apoyar un crecimiento sostenible para ellas y las comunidades en las que operan.

Existen acciones que los ejecutivos pueden realizar para apoyar dicho enfoque:

  • Evaluar las compras de energía de la empresa y el consumo de agua y las emisiones de carbono resultantes en conjunto, tanto para las operaciones directas como para la electricidad comprada. En el caso del agua, en particular, las evaluaciones específicas de cada lugar son importantes porque los niveles de estrés hídrico difieren de un lugar a otro.

  • Establecer objetivos integrados (en lugar de separados) para reducir el consumo de agua y las emisiones de carbono. Al hacerlo, la dirección podría comparar las actividades de la empresa con las de sus pares.

  • Pensar sobre cómo los programas de agua y carbono pueden apoyarse mutuamente. Vimos cómo se puede gestionar el aprovisionamiento de electricidad para aminorar dicho impacto. También los procesos de fabricación podrían ampliarse para abordar el consumo de agua, y viceversa.

  • · Colaborar con otros agentes, dentro y fuera de la cadena de valor directa. Las empresas que hacen negocios en un lugar determinado pueden explorar el suministro conjunto de energías renovables e hídricas. Pueden también considerar coordinar sus actividades con las partes interesadas locales para no ejercer una presión excesiva sobre los recursos locales compartidos.

  • Recurrir a las empresas locales de servicios públicos y a las autoridades regionales o municipales para conocer sus planes de abandono de los combustibles fósiles y de aumento de la capacidad renovable, y buscar luego formas de colaborar para acelerar la transición.

Las prioridades del agua y del carbono no tienen que ser, necesariamente, implementadas por separado.

Una estrategia integrada de energía renovable puede abordar estos dos conjuntos de prioridades a la vez, mejorando el rendimiento de la empresa y su posición ante las partes interesadas.”


Hola, te comparto mis reflexiones.

El agua dulce, como sabemos, es el recurso más preciado del que disponemos los seres humanos para poder perpetuar nuestra especie. Otros recursos pueden faltar, pero el agua dulce, no.

Desgraciadamente, el calentamiento global debido a la desmesurada utilización de los recursos energéticos tiene nefastas consecuencias sobre el recurso hídrico.

Este es un llamado de atención con el que la naturaleza nos interpela, como gestores del mal uso de este preciado elemento y, por lo tanto, debemos hallar en forma urgente otras fuentes alternativas de energía.

En este mundo digitalizado que hoy nos toca vivir, aún hay personas expuestas a perecer de de hambre y sed.

¡Esto no nos lo podemos permitir ni un día más!


Ahora me gustaría conocer tu honesta opinión con respecto a este artículo.

Gracias por tu colaboración


La próxima semana podrás encontrar el siguiente artículo relacionado a Cambio Climático.

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